03 Feb 2022

Pascual comenzará a producir en el exterior y espera duplicar su facturación internacional en los próximos cuatro años

Madrid, 3 de febrero de 2022. Pascual continúa dando pasos para acelerar su crecimiento tanto dentro como fuera de España a través de un nuevo impulso de su estrategia de internacionalización. La compañía burgalesa está inmersa en un proceso de transformación de su presencia internacional a través de acuerdos para producir y distribuir localmente en otros países bajo modelos de joint-venture con distintos socios de gran trayectoria en distintos países de Centroamérica, África y el Sudeste Asiático.

Hasta ahora, la presencia internacional de Pascual se basaba en su estrategia de exportaciones, con la que ha alcanzado presencia en 52 países de todo el mundo desde hace 25 años. Sin embargo, Pascual quiere ahora acelerar y transformar su presencia internacional. Al modelo basado en la exportación de producto, especialmente en la categoría de yogures (que la compañía mantendrá y seguirá potenciando), se une ahora la producción local en terceros países. La actividad en el exterior supone alrededor de 34 millones de euros anuales para la compañía, un 5% del total de su facturación.

En palabras de Tomás Meléndez, director de Internacional de Pascual: “Queremos dar un salto cualitativo en nuestra estrategia internacional y eso implica pasar de un modelo clásico de exportación a la verdadera internacionalización; es decir, producir y distribuir localmente en otros países. Para ello contamos con partners con una trayectoria fiable y consolidada en países como Marruecos, Angola o Guatemala. Nuestro objetivo es poner el foco en países emergentes para seguir creciendo y duplicar la facturación de nuestro negocio en el exterior en 2026”.

Así, Pascual seguirá manteniendo su modelo de exportaciones en categorías como los yogures, pero potenciará los acuerdos con socios de referencia en distintos países, especialmente en economías emergentes. “Tenemos ya una amplia experiencia en la exportación de categorías como los yogures de larga vida. Esa línea de negocio va a continuar, pero ahora el reto es tener presencia con otros lácteos y marcas como Bifrutas, productos cuya exportación no es fácil y que necesitan ser producidos localmente”, ha afirmado Meléndez.

El modelo de colaboración de Pascual en estos países se basa en la creación de joint-ventures de capital conjunto al 50% con partners de gran solvencia en cada territorio. Así, Pascual aportará su experiencia y conocimiento del consumidor, además el know-how para la producción de sus marcas, mientras que los distintos socios contribuirán con su conocimiento del país, su capacidad de distribución, su estructura fabril y su red comercial. Además, Pascual adaptará los productos a las necesidades y hábitos alimentarios de cada país, por lo que los productos distribuidos en cada territorio serán diferentes.